Afecciones a los árboles por el castor y soluciones

La presencia del castor en el valle del Ebro data del año 2003 tras una reintroducción ilegal. Estuvo presente en España hasta siglo I aproximadamente.

En el año 2004 está presente en gran parte de la cuenca del valle del Ebro y ha aparecido en el Tajo, Duero y Guadalquivir.

Las afecciones en el arbolado de los sotos ribereños puntualmente son muy importantes, en este sentido el castor es un “ingeniero” del medio tanto por su alimentación, como por las presas que realiza en pequeños ríos.

Los árboles de los que se alimenta en un 97% son chopo, álamo y sauce y donde está presente el aliso también lo consume en gran cantidad. Corta árboles o roe sus cortezas o corta solo ramas.

En general los árboles que corta son pequeños, hasta 15cms en un 95%.

Y no se aleja mucho de la orilla, más del 90% están a menos de 15 metros de la orilla del río, en estiaje de verano.

El bosque de ribera lleva cientos de miles de años coevolucionando con el castor por lo que está adaptado, no en vano es raro que mate árboles ya que los cortados rebrotan y las roeduras solo las hace por un lado cicatrizando sin problemas. En pocas ocasiones mata deliberadamente árboles, suelen ser grandes, por lo que la intencionalidad puede ser quitar uno grande para que crezcan varios pequeños.

El problema radica en cuanto se adentra en plantaciones de chopos papeleros o frutales, aquí puede causar graves problemas económicos.

En la provincia de Zaragoza el Ebro es lo suficientemente grande para que las plantaciones de chopos estén lo suficientemente apartadas del río como para que no haya problemas, excepto en puntos muy concretos, no así en La Rioja o Navarra donde muchas plantaciones están muy cerca de la orilla.

¿Cómo proteger estas plantaciones?

Es comprensible la queja de los afectados, especialmente porque no han recibido el apoyo debido de las instituciones, y la tentación de matar a los castores, cosa de la que ya conozco un caso. Esta opción no es muy recomendable y no porque yo defienda al castor, sino porque entraña riesgos importantes y porque sería una guerra sinfín en la que el agricultor lleva las de perder, me explicaré. Los castores viven en grupos familiares, pero un porcentaje muy importante son ejemplares solitarios que no tienen territorio propio y van deambulando o están instalados en zonas no adecuadas para albergar a una familia. En cualquiera de los dos casos al poco de matar un castor uno de estos solitarios ocupará su lugar y si el agricultor insiste más temprano que tarde los agentes forestales se percatarán y la multa al agricultor será importante.

El castor ha venido para quedarse y esta es una realidad incuestionable, como en su día lo fue el jabalí o el corzo, por lo que cuanto antes se asuma esto mucho mejor para el agricultor, sería fantástico que no estuvieran aquí, pero la realidad es la que es, así que cuanto antes la asuman y tomen las medidas adecuadas mucho mejor y muchos problemas se evitaran.

Proteger las plantaciones es relativamente sencillo, pero requiere un trabajo y unos gastos extras, estos irán en función de las circunstancias.

En primer lugar hay que ver por donde accede el castor. Puede acceder directamente desde el río o bien a través de sobraderos de aguas de riego, acequias o canales de drenaje de aguas freáticas. Los senderos por los que accede a la plantación son muy llamativos, ya que hablamos de un animal de gran tamaño. Hasta 30 kilos.

A esta plantación accedía por un sobradero del embalse de la Loteta (Zaragoza) y a través de este pequeño canalillo, el destrozo en esta plantación era muy importante.


Teniendo esto en cuanta las medidas a tomar dependen de cada circunstancia concreta.

En primer lugar no hay demasiada experiencia por lo que el agricultor debe ir probando y ver que solución es la mejor.

1. Se puede vallar el acceso. Esto depende del tipo de orilla y la vegetación presente, ya que se le puede cerrar el acceso y él puede hacer otro a pocos metros. Tiene que ser con una malla metálica, rígida y resistente y estar hundida en el suelo unos 20cms y 1, 20 de altura. Lo de hundirla en el suelo es más bien para evitar que el jabalí o el tejón abran hueco por debajo dejando paso al castor.

2.     Vallar parte del perímetro del campo. Ya que no se aparta mucho del agua, gráfica 2, puede resultar eficaz. Valla como en 1 y hasta la tercera fila de árboles, solución 1. Vigilar regularmente el resultado, por si alguno decide ir más allá, en estas circunstancias poner una pequeña trampa. El castor siempre irá pegado a la valla, si damos la vuelta a esta de nuevo hasta el río esto puede confundirle, solución 2.


Solución 1

Solución 2

3. Pastor eléctrico. Es un método muy eficaz. Teniendo en cuenta que el castor tiene la cabeza hasta unos 30-40cms del suelo habrá que poner 3 líneas entre 10 y 50cms. Este sistema requiere controlar la vegetación.

Estas dos soluciones llevan un trabajo y un gasto extra, pero son permanentes y solo requieren de vez en cuando controlar que la vegetación no las estropee.

Las siguientes opciones son para la protección individual de cada árbol y, en principio puede ser suficiente proteger las tres primeras líneas de árboles.

Aquí se puede optar por varias opciones.

1.  Malla conejera hasta 1,10-20cms de altura. Esto solo sirve para frutales que ya están en producción y el tronco apenas crecerá. Para los chopos no sirve ya que hay que poner la malla pensando en el tamaño del árbol cuando crezca, mucho más ancha que los arbolillos recién plantados y al castor no le cuesta el más mínimo esfuerzo hundirlas y acceder al plantón.

La malla dura muchos años, por lo que es rentable.

    2. Malla metálica rígida enrollada, de tal forma que el árbol al crecer la expande. Esta     malla es muy duradera por lo que se puede reutilizar en nuevas plantaciones.

3.     Hay una malla de plástico rígida y plana, curiosamente atacan la de color negro, pero no la de color blanco, experiencia de un agricultor. El diámetro estará pensado para el grosor máximo del chopo, pero al principio se ajusta al pequeño tamaño del plantón y cada año se va adaptando al nuevo grosor.

Esta solución es sencilla y barata pero no dura toda la vida del chopo ya que el plástico blando se estropea fácilmente con el sol.

        4. Aplicar una mezcla de latex, se compra en grandes droguerías, Gilca en Zaragoza         es una de ellas, con arena de sílice gruesa, esta se compra en grandes almacenes            de material de construcción, hasta 1,10-20 de altura. Esta solución la aplicó un               agricultor con muy buenos resultados. El latex se expande al crecer el árbol, pero            cada dos, tres o 4 años habrá que dar una nueva capa.

Cualquier otro tipo de soluciones no funcionarán, se probó con el jabalí a poner una radio, pelo humano de la peluquería del pueblo, etc., pero no tardan mucho en ver que no representa un peligro para ellos.



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